Cómo limpiar las joyas según su material

La guía definitiva para limpiar tus joyas

El COVID 19 ha hecho que tomemos aún más conciencia sobre lo importante que es la higiene y la limpieza. Normalmente asociamos la limpieza al hogar y a la ropa y, la higiene, al cuidado personal. Pero, ¿has pensado alguna vez sobre la suciedad y las bacterias presentes en tus joyas? Las piezas que llevamos en nuestro día a día están en contacto con todo lo que tocamos y por eso es muy importante, no sólo tener cuidado de lo básico como nuestra higiene personal, sino también de las joyas que llevamos. A continuación te dejamos una breve guía de cómo limpiar tus joyas según su material

Oro y plata bañada en oro


El oro de 18kt, que es generalmente el de nuestras joyas, suele ser de los materiales más resistentes que existen. Por ello, su limpieza también es muy fácil y sencilla. 

Debemos llenar un bol con agua templada y añadir unas gotas de jabón de lavavajillas convencional. A continuación, debemos coger un cepillo de cerdas blandas y frotar las joyas para ayudar a eliminar la suciedad que se haya quedado en los rincones de difícil acceso. Para finalizar, debemos enjuagar las piezas con agua limpia templada y secarlas con un trapito de algodón suave. 


Diamantes


El diamante es el material natural más duro hasta ahora conocido. Para una buena limpieza del diamante, necesitaremos amoníaco y agua. Debemos verter en un bol ¾ de agua tibia y ¼ de amoníaco y mezclar bien. Después, con un cepillo debemos frotar la piedra y enjuagar bien con agua limpia. Por último, secaremos el diamante con un trapito de algodón suave. 

Es importante tener en cuenta que este proceso no funciona con otros materiales, ya que el amoníaco es un producto que puede dañar otras piedras preciosas o materiales. 



 Plata


La plata es un elemento que se oxida con facilidad. Existe un aliado para combatir el óxido que se adueña de nuestras piezas cuando hace tiempo que no las usamos: el bicarbonato sódico. Debemos añadir en un bol agua y bicarbonato sódico en polvo y sumergir las piezas en la mezcla. Para una mayor eficacia se aconseja dejar reposar las joyas de plata en la mezcla durante unos minutos y después usar un trapito de algodón para quitar el exceso de la mezcla. No es necesario enjuagar las piezas ya que el propio bicarbonato ayudará a limpiar las piezas cuando las frotemos con el trapo. En este proceso no usaremos un cepillo ya que la plata es sensible y tiende a rayarse. 




Perlas


Las perlas son un material extremadamente sensible. Por ello, debemos tratarlas con agua tibia y secarlas con un trapito de algodón suave tras su enjuague. Afortunadamente, las perlas suelen estar presente en su forma natural, es decir, en forma de bolita y esto facilitará su limpieza periódica sin necesidad de añadir otros productos agresivos.